Me llamo Daniel y, a principios de 2026, puse en marcha Sin Envases: una tienda sobre ruedas con la que salgo de Hazas de Cesto y recorro los pueblos de Cantabria Oriental para llevar productos de limpieza e higiene a granel hasta la puerta de casa.
Lo hice porque buscaba un trabajo que aportara algo a nuestro presente y a nuestro futuro. Llevo muchos años intentando consumir mejor y quería que más gente pudiera hacerlo también. Reducir envases, cuidar el agua y echar menos sustancias a nuestro entorno son pasos pequeños, pero entre todos pueden marcar la diferencia.
Y también porque creo que vivir en un pueblo pequeño no debería significar tener menos opciones. En muchos sitios, comprar algo tan cotidiano como un producto de limpieza obliga a coger el coche, hacer kilómetros o depender de alguien que lo haga por ti. Quería llevar la tienda a quien no la tiene cerca.
Sin Envases es una tienda, pero también una forma de recuperar algo que a veces olvidamos al comprar: el tiempo para las personas.
Cuando llego a una casa, no me limito a llenar un envase y seguir mi camino. Nos tomamos nuestro tiempo: hablamos, compartimos trucos y buscamos juntos los productos que de verdad encajan con lo que necesitas. A veces, incluso, descubrimos que no hace falta comprar algo que creíamos necesitar.
Para mí, vender también es escuchar y aconsejar con honestidad. Si creo que un producto no te hace falta, te lo diré, aunque eso signifique no vendértelo. Prefiero ganarme tu confianza a vender a cualquier precio.
No pretendo cambiar el mundo de un día para otro. Quiero demostrar que las cosas se pueden hacer de otra manera y que, con paciencia, sinceridad y constancia, podemos consumir de una forma más responsable, cercana y humana.
Tú pones el envase, yo lo relleno y lo etiqueto, y pagas solo el producto. El tiempo y las ganas de hacer las cosas bien van incluidos.
Y entre todos, poco a poco, podemos conseguir que consumir así sea algo cotidiano y esté al alcance de todos, vivamos donde vivamos.